martes, 29 de diciembre de 2009

Arco Iris de Recuerdos

Cultivando un lenguaje sinestésico


Se ha llevado a cabo la tercer etapa de Arco Iris de Recuerdos, para quién no lo sabe las chispas de este proyecto se dieron tiempo atrás junto a Pablo Faussone. Quién su hijo, Leandro, presentaba esta patología.
En su inicio, predominaba el desconcierto y la poca información del tema. Lo que se requirió aspirar fuertes investigaciones, navegar por infinidad de lecturas, Sobre las cuáles descartamos la gran parte para no perder el camino, dado que el tema sinestesia es muy extenso.

Lo más predominante e histérico a la hora de leer textos de sinestesia, fue la parte artística, la conjunción de imagen y sonido. También como se da en cuadros como las señoritas de Avignon de Picasso. Por otro lado aparecen desconcertando muchos textos que solo lo alucen como posibilidad bajo el consumo de algún estupefaciente.



Ahora, ¿Porque el 7 es azul? ¿Porque el mar también lo es? ¿Porqué identificamos quién es booba y quién kiki en la siguiente figura?

Persiguiendo algunos hilos principales en la sinestesia indicados por expertos en el tema desde la rama de la ciencia, como lo son el neurólogo Romanovich Luria, el sociólogo Sean Day y hasta un individuo sinestésico como Cassidy Curtis. Aquí conté con los estambres principales. La sinestesia como la asociación de dos o más sentidos, la posibilidad de un futuro gen sinestésico para la humanidad, el hecho de que un sinestésico tenga la posibilidad de registrar mayores momentos “recuerdos” en su vida (incluso cada uno de los momentos de su vida), los distintos tipos de sinestesia siendo el más común grafemas – color. Tomando como código de trabajo el alfabeto sinestésico de Cassidy Curtis. ¿Es posible cultivar un lenguaje sinestésico?


Como primer idea fue intervenir un teclado, que en lugar de letras tenga colores. Al tipear colores se compara mediante este alfabeto cromático las distintas asociaciones en una base de datos y arrojaba en pantalla el resultado.
La comparación la realiza mediante el desarrollo de un soft, por algoritmos, ingresando un color a cada letra intervenida y del otro lado en base al color correspondiente las cantidades de cada uno. Donde existan mayor cantidad de colores tecleados en uno de los registros de la base, lo arroja en pantalla. Los registros de la base, son recuerdos ingresados de gente a la que se le preguntó sobre un recuerdo.

En una segunda etapa surgió de agregar distintas palabras que evoquen de por sí colores, un otoño es entendido como marrón al igual que las montañas y la arcilla. El mar es azul, como el océano, como el 7. El cielo no puede ser entendido fuera de las gamas de los celestes. Los prados, los parques y las plantas tampoco fuera del marco de los verdes. La muerte, las sombras, la oscuridad dentro de los negros, mientras que los ángeles, la luz, el brillo, la claridad dentro de los blancos. Y así sucesivamente con los demás colores.

En esta tercer etapa, se intentó un cambio desde la interfaz, para esto se incorporó al proyecto la gran artista Eyelén Giacobbe (http://eyelen.com.ar/), quién con su experiencia en obra se logró una lectura diferente, encontrando nuevos aspectos y posibilidades.Esta vez ya no sería un tecleo de colores sino que con distintos mosaicos de colores sobre el piso, se podría pisar colores aumentando la cantidad de intervinientes. Este cambio de interfaz exigía un cambio también en la programación, ingresando un lapso de tiempo en que se lleve a cabo la acción de 10 segundos de pisar el primer mosaico. También la proyección solo es el recuerdo centrado en pantalla.

http://www.youtube.com/watch?v=gHKFO5zZC5I

http://www.miguelgrassi.com.ar/mecatronica/proy09/



domingo, 12 de abril de 2009

Auroville

Auroville es una ciudad que se encuentra apartada en la India, en la cuál se incentiva de alimentar no solo la parte terrenal sino la espiritual de las personas, generando una gran comunión.





Fundada en 1968 por un grupo de soñadores y místicos, la ciudad que no tiene gobierno formal, ni policía, ni leyes, no circula dinero, la propiedad es comunitaria, las casas parecen platos voladores y se cocina con energía solar. Hoy en día cuenta con 1978 personas de 44 países distintos.

Cuenta con un templo laico llamado Matrimandir que es el centro espiritual y geográfico de la ciudad. Lo emplazan doce plataformas como pétalos y lo rodean amplios jardines y fuentes. La cámara principal contiene doce columnas de mármol blanco de carrara, una gran alfombra de lana de oveja tejida a mano y en su centro se ubica un cristal de 80 centímetros de diámetro y 1100 kilos de peso. Cuenta con aire acondicionado y un dispositivo que hace que su color vaya cambiando de acuerdo al movimiento del sol. La ausencia de iconografía religiosa y el silencio son totales ya que se lo utiliza solo para meditar.

En Auroville el crecimiento espiritual tiene que acompañar al económico, sino indican que sería como cualquier otra ciudad. Buscan “una intuición original, ser honestos con nosotros y entre nosotros. El único camino que nos permitirá avanzar es la honestidad y también la humildad. No debemos caer en una falsa espiritualidad, es perjudicial”.

El techo de la Cocina Solar es un gran colector de energía solar de 15 metros de diámetro, en forma de ensaladera, con un sistema computarizado de orientación que le permite seguir el movimiento del sol. Lo cuál permite que se puedan hacer mil almuerzos diarios.

La comida, siempre vegetariana hecha con vegetales y granos cultivados en Auroville. En el horario del almuerzo existe además de un silencio monástico, debates sobre temas locales.

No existen partidos políticos pero se hace política a la manera de los antiguos atenienses de la Acrópolis: argumentando, dialogando, buscando el consentimiento como contrario del consenso. Los habitantes dicen que esto se debe a que en el consentimiento están todos de acuerdo, en cambio en el consenso hay quienes no, pero deben aceptar igual. Las decisiones se terminan cuando nadie tiene algo que objetar.

Su carta fundacional:

Auroville no pertenece a nadie en particular. Auroville pertenece a la humanidad en su conjunto. Pero para vivir en Auroville se ha de ser un servidor voluntario de la conciencia divina.
Auroville será el lugar de la educación permanente, del progreso constante y de una juventud que nunca envejece.
Auroville quiere ser el puente entre el pasado y el futuro. Aprovechando todos los descubrimientos externos e internos, se lanzará audazmente hacia futuras realizaciones.
Auroville será un laboratorio de experimentación material y espiritual para dar un cuerpo viviente a una unidad humana concreta.

En lo que respecta a nuestro país, en la localidad de Navarro, Provincia de Buenos Aires, existe una “Ecovilla Gaia” en donde se encuentran sembrando las bases para un asentamiento humano sustentable.
Sus propósitos son de vivir simplemente, en contacto con la naturaleza, organizados en forma de una pequeña villa ecológica, con principios ecológicos, comunitarios y sociales.
Eligen otros principios de vida que le permiten hacer un buen uso de la tierra y de los flujos de energía, buen diseño de las construcciones naturales, y lograr una organización social y económica comunitaria.

Evolución de conciencia

“Treinta días completan un mes, 12 meses un año, 30 años una generación, 12 generaciones una fase (360 años), 30 fases un período (10.800 años), y 12 períodos un ciclo que consiste en 129.600 años. El Cielo fue creado en el 1° período, la Tierra en el 2° período y los seres humanos en el tercer período, ahora estamos en el 8° período que es la época áurea así como también el punto crucial del mundo. Al principio del 9° período la humanidad será llevada de vuelta al Cielo o destruida, dependiendo del mérito de cada uno. La Tierra desaparecerá en el 10° período, el Cielo en el 11° y el mundo volverá a nada en el 12°. El significado de la Unificación es sostener una versión condensada del mundo en nuestras manos, simbolizando el inicio y el fin del mundo.”

Estas palabras son tomadas del Ten Tao, nos marcan un comienzo y un final del mundo como así también una advertencia de unificación.

Para que la humanidad pueda romper los ciclos de un mundo muerto... de un mundo moribundo.
Puede ser que el humano deje de identificarse con las espirales de desintegración y, en vez de ello, montarse en las espirales de integración que conducen a la fuente de la vida, se le debe dar una nueva perspectiva a esa vida. Se debe llevar al concepto de que la medida de un hombre se mide en dimensión contra la medida del cosmos.
Imagen: http://media.photobucket.com/image/cosmos/Aiki_liann/cosmos.jpg

Tienes el don de la conciencia centrada en la llama de la vida, enclavada en el corazón, conocida como Dios, por su potencial ilimitado, como un ser infinito a pesar de estar atado a una matriz finita. La llama cumple una ley universal, una continuidad, porción del Espíritu que es inmortal, eterna. Las capas de esta conciencia que rodean al alma son: los campos energéticos de la mente y la memoria, emociones, sentimientos, forma física, conciencia de la forma, percepción e impresiones. Estamos hablando de una autodisciplina del ser.

De estos campos energéticos de la mente, denominada noosfera en nuestro planeta. Noos proveniente del griego mente, estamos hablando que Gaia tiene una mente planetaria, la cuál puede tomar conciencia a través de un campo unificado de la mente humana operando en la telepatía universal.

El pensamiento crítico para establecer que el humano es solo un canal, un medio por el cuál puede elevar su conciencia a niveles más altos. Por lo cuál a través de nuestros pensamientos, nuestras emociones modifican la noosfera.

“¿Qué debo ser, yo que pienso y que soy mi pensamiento, para que sea aquello que no pienso, para que mi pensamiento sea aquello que no soy? ¿Qué es, pues, ese ser que centellea y, por así decirlo, parpadea en la abertura del cogito pero que ni está dado soberanamente en él y por él? ¿Cuál es, pues, la relación y la difícil pertenencia entre el ser y el pensamiento? ¿Qué es este ser del hombre y cómo puede hacerse que este ser, que podría caracterizarse tan fácilmente por el hecho de que “posee pensamiento”, y que quizá sea el único que lo tenga, tenga una relación imborrable y fundamental con lo impensado?”

Michel Foucault nos trae estos interrogantes acerca de esta dimensión en la que el pensamiento se dirige a lo impensado y se articula en él.

Una famosa caricatura de la revista The New Yorker muestra un gran computador y a su lado dos científicos. Uno de ellos tiene bajo el brazo la cinta que la máquina acaba de producir, mientras que el otro mira el mensaje que ha impreso: “Cogito, ergo sum” (Pienso, luego existo). A esta dependencia amenazadora de la máquina Bruce Mazlish la denomina la cuarta discontinuidad.
La primera discontinuidad se produce cuando Copérnico enseño que la tierra no era el centro del universo. La segunda de Darwin que privó al hombre de su peculiar privilegio de haber sido especialmente creado y nos relego a descendientes del mundo animal. La tercera esta marcada por Freud por el camino del psicoanálisis.

La teoría de Gaia de James Lovelock indica que la tierra es un sistema único y autorregulado, formado por componentes físicos, químicos, biológicos y humanos. Las interacciones y flujos de información entre las partes que lo componen son complejos y exhiben gran variabilidad en sus múltiples escalas temporales y espaciales. Describe a “Gaia” como metáfora de tierra viva en relación a la diosa griega.

Leonardo Da Vinci interpretó el cuerpo humano como un microcosmos de la Tierra y la Tierra como el macrocosmos del cuerpo humano. Él no sabía, cosa que nosotros hoy en día conocemos que el cuerpo humano es a su vez un macrocosmos de otros elementos de la vida – bacterias, parásitos y virus que a menudo están en guerra unos con otros y que en conjunto superan en números a las células de nuestro cuerpo.

Lovelock nos denuncia que hemos crecido en tal medida, que nuestra presencia afecta al planeta como si fuéramos una enfermedad. Igual que en las enfermedades humanas, hay cuatro posibles resultados: destrucción de los organismos invasores que causan la enfermedad; infección crónica; destrucción del huésped; o simbiosis, es decir, el establecimiento de una relación perdurable y beneficiosa entre el huésped y el invasor.

A continuación abordamos una ciudad llamada Auroville en donde de algún modo intentan encontrar un camino desde una autodisciplina del ser y una autorregulación de su comunidad, emergiendo diferencialmente a una unidad funcional.

domingo, 4 de enero de 2009

Análisis Cidade de Deus - Mov. Antropofágico

La imagen de la favela en Brasil tiene una memoria que va más allá de cualquier simple mirada. Podríamos entenderlo como pseudo espacios estratificados de una sociedad que queda al margen, territorio relegado por un mercado narcisista.
Estos espacios son entendidos como mapas instantáneos, por lo cuál son laberintos que solo los habitantes pueden entenderlos, recorrerlos sin perderse. Es allí donde se refugian los traficantes.
En el filme observamos como jóvenes traficantes armados al mando de un minotauro en la favela, realizan en descenso la persecución de un pollo que se escapó. Allí se enfrentan ante un joven, en la calle, al cuál apuntan y le piden que atrape el pollo; por detrás aparece la policía. El joven no corre, se queda parado, comienza el relato indicando que en Ciudad de Dios si corres te agarran y si no corres también, por lo que se remonta a su niñez en los años 60.
Es a partir de este año en donde el artista brasilero Hélio Oiticica comienza a trabajar con la estética Da Ginga tomando esta idea laberíntica de las favelas. Su primera obra de estas características es Penetráveis. Esta obra se compone de distintas piezas de madera pintadas colgadas que forman paredes. Allí el espectador se convierte en participante y puede ante esta arquitectura en un principio estática modificarla cambiando las placas de lugar, construyendo su propio laberinto.
Retomando el filme se relata como en la ciudad no había asfalto, ni luz, ni transporte y que todo el que no tenia hogar era enviado allí. Lugar del cuál el gobierno se desinteresaba totalmente. La desigualdad social nunca preocupó demasiado y tanto los neoliberales como los neopopulistas de mercado confían en la libertad de elección y que el consumo nos brindará la solución.
Lo más lejos posible mejor, al igual que los desechos residuales haciendo una analogía con el cortometraje La Ilha das flores donde los habitantes consumen los restos orgánicos que no son aptos siquiera para la comida de los cerdos.
En las favelas los niños inocentes son tomados por los jefes traficantes y no permiten que se escapen, al igual que el pollo. Terminan siendo denominados gángster o consumidores. El trío ternura era el más peligroso de Río de Janeiro hasta que Dadito, un niño va tomando poder con los crímenes que comete.
En el asalto al hotel una señora indica que “no tienen imagen de delincuentes y que deberían estar estudiando o trabajando.” Lo cuál esta ligado a la caída del estado bienestar y principalmente de las instituciones, generando distintos espacios anti-institucionales.
Pareciera ser que el mercado ha generado espacios fuera de lo urbano, como ser el shooping o estos barrios marginados.
Los shooping son espacios en donde se alimenta en forma azarosa los deseos y sueños de las personas. Los productos muchas veces dotados de exotismo son ideales para el mercado del consumo. Allí es posible realizar todas las actividades de la vida: comer, beber, descansar y sobre todo consumir símbolos y mercancías. En estos espacios también uno pierde el sentido de orientación y si bien los símbolos cambian, podemos observar que existe relación al trabajo de Oiticica, una analogía de estos espacios posmodernos. En donde las placas son focos brillantes interactivos.
Ambos lugares no tienen una arquitectura propia son decorados, pura escenografía: en el shooping mediante símbolos, marcas, luces que determinan el espacio a recorrer, en la favela determinada mediante cada parangolé usado como divisor. Se pierde la capacidad de mapeo, no se tiene conciencia en coordinación del espacio y del tiempo.
En la favela la policía es temida más quizás que los delincuentes. El jefe traficante de zona es el que pone las reglas de la favela y de esta manera es el que otorga la seguridad.
Para controlar el negocio del narcotráfico es necesario colonizar las zonas, pisar más territorio que el otro, como “Dadito o Ze pequeño” contra “Zanahoria”. El poder esta dado por las armas y la inclusión de gente. La inclusión de gente a delinquir es alentada por la violación de derechos hacia los familiares, transformándose estos en nuevas víctimas desde otro rol. La narración audiovisual es siempre con cámara en mano, violenta y difusa acompañando la acción. El sonido de tiroteo constante, corridas, bombas, genera el clima de caos reinante y miedo. Las acciones sorprenden anticipándose a la palabra, primero actúa el cuerpo.

El manifiesto antropofágico escrito por Oswald de Andrade entre uno de sus ítems mencionaba que: “si no fuese por nosotros Europa siquiera tendría su declaración de derechos del hombre”. Este movimiento se dio en Mayo de 1928 y entre otras cosas destaca la unión social, económica y filosófica. Más allá de escapar a la tradición académica europea reinante de intelectuales y artistas. Que no conocen un espacio urbano, suburbano, fronterizo ni continental. También se refiere a Perezosos en el mapa mundi de Brasil. Alienta la revolución de los indios Caraibas y está en contra de los importadores de la conciencia enlatada.

Refiriéndonos así a este espíritu antropofágico modernista con el cuál Tarsila do Amaral (pareja de Oswald de Andrade) pintó el Abaporu con los colores vívidos nacionales: verde, azul y amarillo. En esta pintura observamos como el personaje tiene un pie y mano muy grande sobre lo que es la cabeza, habla justamente de este fuera de contexto de la esfera intelectual, ligándose al primitivismo afrobrasilero.
El mercado para vender sus productos utiliza colores llamativos los objetos parecen estar dotados de fantasía, ser producto de los sueños.
Cuando en la misma favela aparecen los padres, otra generación de la ética del trabajo que si bien se mantienen dentro de la pobreza, son decentes y no salen a delinquir, mantienen la cultura ardua del trabajo. En cambio los jóvenes ya no sólo están marginados, limitados de oportunidades por lo cuál también pocas posibilidades de trabajo, entonces deseosos de adquirir los preciados objetos se organizan en grupo, muchos de estos consumen drogan y se disfrazan, en este caso para obtener el dinero. Buscan nuevos propósitos de consumo, mayormente es la misma droga y subsistir.
Entonces nos planteamos en estos espacios... ¿que lugar ocupa la inocencia en esta nueva década? También muy ligado al propio espacio corporal, al individualismo... a la estética corporal. Desde un rango de identificación, de ser, de moda o también de que la vejez indigna. Que operación hace verme más agradable... una operación de alzado de pómulos, de ensanche del puente nasal, abultamiento de labio inferior, implante de pelo para achicar la frente, retoque de mentón, tetas más grandes, tetas más redondas, depilación definitiva de pubis, serruchado de la última costilla, caderas, alzado de glúteos, cavado de tobillos, enderezado de los dedos de los pies, levante de empeine, achicamiento de muñecas, implante de doble músculo en los pectorales, redondeado de brazos, alargue de huesos, estiramiento del cuello, peeling con ácidos naturales, desde el cuerpo uno adquiere un nuevo disfraz. Un nuevo disfraz como en el carnaval.
En las favelas se preparan para bailar, ante la imposibilidad infinita delante, el carnaval es un momento en el cuál la obra es puro cuerpo. Un cuerpo aprehende la condición espacial que le será útil para la escola do samba.
En los carnavales se utilizan los disfraces, las máscaras, los juegos de roles diferentes, como así también se libra el alcohol para desatar la locura.

Ya no interesa el objeto sino la acción, el objeto es puro cuerpo, como el parangolé de Oiticica y el espacio le imprime una condición.
En el espacio el artista trabaja en este ambiente laberíntico compuesto por dos Penetráveis (laberintos en los que las personas interactúan con la obra), en cada uno se registran imágenes de algodón o nylon, con poemas pintados sobre su tela y un aparato de televisión. El artista describe: "el ambiente creado era obviamente tropical, como en un escenario de finca y, lo más importante, daba la sensación de que se estaría pisando nuevamente la tierra. Esta sensación la sintiera yo anteriormente al caminar por los cerros, por la favela, e incluso el recorrido de entrar, salir, doblar por las 'quebradas' de Tropicália, recuerda mucho las caminatas por el cerro".


La liberación del cuerpo ya sea en la mujer que le recomienda a otra que pruebe de tener sexo por detrás y por delante una banana caliente, como el marido que la mata a palazos por serle infiel y la entierra en su propia casa.
Aquí podemos recuperar las obras participativas de Lygia Clark en donde un cuerpo es tapado por “baba antropofágica”. Distintas personas reunidas a su alrededor con carreteles de hilos en la boca van desprendiendo el hilo como información desde sus fluidos corporales, en donde se transita la memoria del propio cuerpo. Se trata de una instancia de experimentación procesual.

Como otra obra de esta artista: Bichos, cuerpos metálicos que invitan a un arte participativo. No interesa el objeto sino la acción, hablamos de un primitivismo en donde la subjetividad esta en crisis. Existe una gran tensión que exige diferenciarnos de nuestra realidad sensible. Aquí la obra solo tiene sentido desde lo relacional, participativo. No así desde la política de subjetivación signada por el individualismo.

Bibliografía:
Berenstein, Paola. Estética Da Ginga.
Sarlo, Beatriz. Escenas de la vida posmoderna.
Suely Rolnik. Lygia llamando.